Entrenamiento, sistema inmune y “ventana abierta”
El entrenamiento prolongado y de alta intensidad puede producir una supresión transitoria de la actividad de las células inmunitarias en los deportistas, mientras que las cargas ligeras o moderadas tienden a reforzar las defensas. Este fenómeno se ha descrito especialmente en disciplinas de resistencia, donde las sesiones son sostenidas, de duración extendida y con intensidades moderadas a vigorosas. Tras un esfuerzo exigente, se genera un periodo conocido como “ventana abierta”, que puede durar desde aproximadamente tres hasta setenta y dos horas, durante el cual aumenta la susceptibilidad a infecciones, en particular de las vías respiratorias superiores.
En el caso de los deportistas de élite, esta situación se complica por la frecuencia de las sesiones, la acumulación de fatiga y la exposición a factores ambientales adversos como el frío o la humedad. Aunque muchos atletas se mantienen asintomáticos, la repetición de ciclos de entrenamiento intenso puede reducir de forma notable la competencia inmunitaria y aumentar el riesgo de infecciones respiratorias, sobre todo cuando coinciden con viajes, estrés competitivo o deficiencias nutricionales.
Un caso longitudinal en kayak de maratón
Un estudio longitudinal reciente publicado en la revista Sports analizó la evolución del sistema inmunitario de un palista de maratón de nivel mundial con broncoconstricción inducida por el ejercicio. Este deportista presentaba episodios recurrentes de dificultad respiratoria, especialmente durante los entrenamientos en condiciones de frío, lo que ofrecía una oportunidad única para observar cómo se adaptaba su organismo a lo largo de una temporada competitiva exigente.
Los investigadores realizaron extracciones de sangre en tres momentos clave de la temporada, siempre en ayunas y tras una noche de descanso. El primer muestreo se efectuó al inicio del ciclo, después de quince días de descanso; el segundo, tras el Campeonato Nacional de Invierno; y el tercero, después del Campeonato Nacional de Verano. Se analizaron parámetros hematológicos básicos y se realizó una inmunofenotipificación detallada de los linfocitos mediante citometría de flujo multiparamétrica, lo que permitió evaluar tanto la cantidad como el tipo de células implicadas en la respuesta inmune.
Cambios inmunitarios a lo largo de la temporada
Los resultados mostraron un patrón de fluctuaciones inmunitarias que ilustra bien el impacto del entrenamiento de alto rendimiento. Entre el inicio de la temporada y el periodo posterior al campeonato de invierno se observó un descenso en el número total de leucocitos, neutrófilos y linfocitos, seguido de una recuperación parcial hacia el final de la temporada. En cambio, los monocitos aumentaron en el momento intermedio y después volvieron a valores más bajos, lo que sugiere una respuesta dinámica del sistema inmune ante el estrés acumulado del entrenamiento y la competición.
Las subpoblaciones de linfocitos T alfa-beta y gamma-delta se mantuvieron relativamente estables, con variaciones menores. Resultó especialmente llamativo el comportamiento de los linfocitos B CD19+, que se encontraban en niveles muy bajos al inicio de la temporada y fueron aumentando de forma progresiva. Además, durante el periodo posterior al campeonato de invierno se incrementó la proporción de linfocitos de memoria (CD45RO+) y disminuyeron las células naïve (CD45RA+), invirtiéndose esta tendencia en la evaluación final, lo que indica adaptaciones sucesivas del sistema inmune a los estímulos del entrenamiento.
Otro hallazgo relevante fue que la relación CD4+/CD8+ se mantuvo por debajo del rango de referencia para individuos sanos en los tres momentos evaluados, aunque con variaciones entre ellos. Esta inversión de la relación, considerada un marcador de posible disfunción o estrés inmunitario, no impidió que el deportista mantuviera un rendimiento competitivo elevado, lo que sugiere que, en este caso, las alteraciones fueron transitorias y no se tradujeron en un deterioro funcional evidente.
Broncoespasmo inducido por ejercicio y salud respiratoria
El caso cobra mayor interés al considerar que el palista presentaba broncoconstricción inducida por el ejercicio, una condición frecuente en deportes de resistencia, especialmente al aire libre y en climas fríos. Se estima que el asma afecta entre el 15% y el 50% de los deportistas de nivel olímpico y que la prevalencia de broncoespasmo inducido por ejercicio puede alcanzar hasta el 80% en disciplinas de resistencia. En estos casos, el entrenamiento intenso no solo modula la respuesta inmunitaria sistémica, sino también la inflamación local de la vía aérea, generando una interacción compleja entre carga de entrenamiento, entorno y salud respiratoria.
En este contexto, el estudio subraya la importancia de un seguimiento individualizado que incluya no solo parámetros de rendimiento, sino también indicadores inmunológicos y respiratorios. La monitorización periódica puede ayudar a ajustar la carga de entrenamiento, optimizar la recuperación y reducir el riesgo de infecciones respiratorias, especialmente en periodos de alta exigencia competitiva o en condiciones ambientales desfavorables.
Implicaciones para la planificación del entrenamiento
Los resultados de este caso de kayak de maratón refuerzan la idea de que el equilibrio entre carga de trabajo y recuperación es crucial para preservar la salud inmunitaria del deportista. Periodos de descanso planificados, una progresión adecuada de las cargas, una nutrición ajustada a las demandas del entrenamiento y la atención a factores como el sueño y el estrés psicológico son elementos clave para minimizar la “ventana abierta” de vulnerabilidad a infecciones.
Entrenadores, médicos del deporte y científicos aplicados pueden utilizar este tipo de información para diseñar programas de entrenamiento más seguros y eficaces, especialmente en deportes de resistencia y en atletas con condiciones respiratorias preexistentes. La integración de datos inmunológicos en la planificación puede contribuir a prevenir sobrecargas, reducir el absentismo por enfermedad y sostener el rendimiento a lo largo de toda la temporada.
En este sentido, la formación avanzada en fisiología del ejercicio, planificación del entrenamiento y salud del deportista es fundamental para los profesionales que trabajan en el alto rendimiento. Programas académicos como la Maestría en Nutrición, Actividad Física y Deporte que promueve FUNIBER ofrecen una base sólida para comprender la interacción entre carga de trabajo, sistema inmune y salud respiratoria, y aplicar este conocimiento de forma rigurosa y actualizada en contextos reales de entrenamiento y competición.
Fuente: Adaptado de Rodrigues dos Santos JA et al. “Training, Immunity, and Health in Elite Kayaking: A Longitudinal Study Monitoring a World-Class Marathon Paddler with Exercise-Induced Bronchoconstriction”. Sports. 2025;13(11):401. Disponible en MDPI Sports. Información general adicional sobre inmunología del ejercicio en ACSM y sobre broncoconstricción inducida por ejercicio en NIH.
