La transformación digital del ecosistema mediático
En las últimas décadas, el ecosistema mediático ha cambiado de forma radical. La televisión, la radio y la prensa, que durante años marcaron la agenda informativa, conviven hoy con internet y las redes sociales en una sociedad caracterizada por la sobreabundancia de información y la conectividad permanente. Este nuevo entorno, descrito por autores como Manuel Castells como “sociedad red”, ha modificado no solo los canales de acceso a la información, sino también las percepciones de credibilidad y confianza que cada generación otorga a los medios.
Mientras las generaciones mayores se han visto obligadas a adaptarse a la digitalización, los más jóvenes han crecido como nativos digitales. Esta coexistencia de experiencias y competencias tecnológicas diversas hace especialmente relevante analizar quién consume qué, y a qué medios se considera más confiables.
Diferencias generacionales en el consumo de medios
El estudio “Consumo, Confianza y Credibilidad en los Medios de las distintas generaciones” analiza cuatro grandes grupos generacionales: Boomers, Generación X, Millenials y Generación Z. A partir de fuentes como el Estudio General de Medios y el Centro de Investigaciones Sociológicas, así como de una encuesta propia a 2.233 personas, se observa que internet se ha convertido en el medio de mayor penetración en España, superando a la televisión desde 2021.
Sin embargo, la televisión continúa siendo un medio de uso masivo. Entre la Generación Z y los Millenials, entre el 70 % y el 75 % declara haberla visto el día anterior, mientras que el uso de internet roza el 98 % en estos grupos. A medida que aumenta la edad, crece el tiempo dedicado a la televisión y disminuye el uso intensivo de internet, especialmente entre los Boomers. La radio y la prensa escrita mantienen un consumo más moderado, aunque con una mayor presencia entre los grupos de más edad.
Redes sociales: entretenimiento, interacción e información
Las redes sociales se han consolidado como canales centrales en la vida cotidiana. Según datos de IAB Spain, un 83 % de la población de 12 a 74 años las utiliza. Los principales motivos son el entretenimiento, la interacción con amigos y marcas y, en tercer lugar, mantenerse informados y entender la actualidad. Este último uso resulta especialmente interesante porque ya no es exclusivo de los jóvenes: salvo en el grupo de 12 a 17 años, entre el 54 % y el 61 % de los usuarios de otras edades afirma recurrir a las redes para informarse.
Pese a este protagonismo, el fenómeno del FOMO (fear of missing out) y la sensación de hiperconexión conviven con dudas crecientes sobre la calidad informativa de lo que circula en estas plataformas. La dificultad para distinguir entre contenidos veraces y falsos se ha acentuado en contextos críticos como la pandemia de la COVID‑19, cuando la propagación de noticias falsas generó desinformación e incertidumbre, como documentan diversos estudios científicos publicados en revistas internacionales revisadas por pares.
¿En quién confían más: medios clásicos o redes sociales?
La confianza no siempre va de la mano del tiempo de consumo. Los datos del CIS muestran que la prensa y la radio son los medios mejor valorados en términos de confianza, por encima de la televisión y muy por delante de las redes sociales. Más de la mitad de la población declara confiar mucho o bastante en la prensa escrita, mientras que un 71 % afirma confiar poco o nada en las redes sociales. Incluso entre los jóvenes de 18 a 24 años, la desconfianza hacia las redes alcanza al 68 %.
La encuesta específica sobre credibilidad de los medios refuerza esta idea. Cuando se pide puntuar de 0 a 10 la credibilidad de la información que ofrecen distintos canales, todas las generaciones sitúan por encima a los medios tradicionales frente a redes sociales y podcasts. Los Boomers son quienes más confianza otorgan a televisión, radio y prensa, con puntuaciones medias superiores a 7. La Generación Z, en cambio, muestra un escepticismo generalizado, con valoraciones más bajas tanto para medios convencionales como para plataformas digitales.
Al preguntar qué medio consideran más creíble para seguir noticias de actualidad política e internacional, los miembros de la Generación X y los Boomers eligen de forma clara a los medios tradicionales. La Generación Z y los Millenials se dividen entre estos y los buscadores o webs de noticias, mientras que las redes sociales quedan relegadas a posiciones secundarias, a pesar de su uso cotidiano.
Un consumo híbrido y crítico de la información
Los resultados sugieren que, más que hablar de sustitución, conviene pensar en un consumo híbrido de información. Los usuarios combinan televisión, radio, prensa digital, buscadores y redes sociales, y adoptan estrategias propias para contrastar fuentes. La mayoría declara no fiarse más de los influencers que de los medios convencionales, valora la figura de los expertos para otorgar credibilidad y reconoce que las redes sociales han perdido confianza en los últimos tiempos.
En este escenario, la alfabetización mediática y la educación crítica cobran un papel central. Comprender cómo se construyen los mensajes, quién los produce, bajo qué intereses y con qué modelos de negocio, resulta clave para que las personas puedan orientarse en un entorno informativo saturado y a menudo polarizado. La formación en comunicación, análisis de audiencias y gestión de contenidos se vuelve fundamental tanto para profesionales del sector como para educadores que deben acompañar a las nuevas generaciones en el uso responsable de los medios.
Programas como la Maestría en Comunicación, para el que FUNIBER otorga becas, profundizan precisamente en estas cuestiones, al abordar la relación entre medios, sociedad y tecnologías digitales, y preparar a profesionales capaces de diseñar estrategias comunicativas éticas, rigurosas y adaptadas a un público cada vez más exigente y diverso.
