La actividad de fusiones y adquisiciones en el sector de servicios financieros vive una fase de reactivación marcada por operaciones de gran tamaño y un cambio estructural en las fuentes de financiación. El incremento de megadeals por encima de 5.000 millones de dólares y el dinamismo de las operaciones superiores a 1.000 millones reflejan cómo bancos, aseguradoras, gestoras de activos y proveedores de pagos utilizan el M&A como herramienta estratégica para ganar escala, reducir costes y acelerar su transformación tecnológica. Al mismo tiempo, el rápido crecimiento del private credit está reconfigurando el mapa competitivo y la forma de estructurar las transacciones.
Escala y eficiencia como motores del M&A
En todos los segmentos de servicios financieros, las grandes operaciones responden a una misma lógica: buscar escala y eficiencia de costes para sostener los márgenes en un entorno de competencia intensa, incluida la procedente de los fondos de crédito privado. Esta presión impulsa procesos de consolidación doméstica, expansiones selectivas transfronterizas, adquisiciones orientadas a capacidades específicas y proyectos de transformación tecnológica. En algunos mercados, la relajación reciente de ciertos requisitos de capital bancario, como en Estados Unidos y el Reino Unido, también puede facilitar un mayor volumen de M&A en el sector financiero.
En 2025, el valor global de las operaciones financieras aumentó alrededor de un 25 % frente a 2024, mientras que el volumen de transacciones solo creció un 4 %. Esta divergencia confirma el peso creciente de las operaciones de gran tamaño y de las megadeals, pero también refleja la cautela de los inversores ante la incertidumbre sobre el crecimiento económico, la trayectoria de los tipos de interés, la calidad de los activos en las carteras de crédito y los efectos de los cambios geopolíticos y arancelarios. Aun así, los dealmakers se están adaptando a este nuevo contexto y utilizan el M&A para reposicionar carteras y redefinir sus fuentes de crecimiento futuro (PwC, 2026).
Tendencias por segmento: bancos, pagos, seguros y gestión de activos
En banca, la consolidación continúa principalmente en mercados domésticos y regionales, con un enfoque más nítido en los negocios core. Algunas entidades exploran adquisiciones de aseguradoras y gestoras de activos, además de alianzas con fondos de private credit para ampliar su oferta de financiación y optimizar el uso de capital. La reciente adquisición de Comerica por Fifth Third Bancorp, valorada en 10.900 millones de dólares, ilustra la búsqueda de escala y sinergias en la banca regional estadounidense.
Los proveedores de pagos siguen siendo un foco atractivo para el M&A, impulsados por la necesidad de invertir en tecnología, ciberseguridad y soluciones de pagos digitales a gran escala. En el ámbito asegurador, las compañías están reconfigurando sus carteras al salir de líneas de menor retorno y reforzar su exposición a pensiones y modelos de negocio digitales. La separación entre las actividades de gestión de inversiones y la asunción de riesgo técnico se mantiene como tendencia estructural.
En gestión de activos y patrimonio, aumenta la frecuencia de fusiones entre firmas de tamaño medio que buscan mejorar su eficiencia, ampliar canales de distribución y ganar acceso a mercados privados. Este movimiento responde a la presión sobre comisiones, la necesidad de invertir en tecnología y datos, y la demanda creciente de productos alternativos por parte de inversores institucionales y de alto patrimonio, en línea con lo observado por otros análisis de la industria de gestión de activos (McKinsey y Bain & Company).
Diferencias regionales y megadeals recientes
La intensidad de la actividad de M&A varía significativamente por región. Asia muestra señales de crecimiento renovado, con especial dinamismo en China, India y Japón. En Estados Unidos, la consolidación y recapitalización de bancos regionales sigue siendo un tema central, mientras que en Europa el repunte es más selectivo y se concentra en países como Italia y los nórdicos. Además de la operación de Fifth Third Bancorp, destaca la compra por 7.400 millones de dólares de Air Lease Corporation mediante una operación de exclusión de bolsa liderada por Sumitomo Corporation, SMBC Aviation Capital, Apollo y Brookfield, que refleja el interés de grandes inversores en activos financieros especializados.
Estas megadeals simbolizan la combinación de tres vectores estratégicos: expansión de escala, transformación tecnológica y una percepción más positiva hacia el M&A como palanca para crear valor. La evolución de la geopolítica y la calidad de los activos será determinante para el ritmo de nuevas operaciones, pero el apetito por transacciones de alto valor se mantiene firme.
Private credit: un cambio estructural con impacto en las operaciones
El crecimiento del private credit se ha convertido en un tema común que atraviesa banca y mercados de capitales, seguros y gestión de activos y patrimonio. En la última década, los fondos de crédito privado han pasado de ocupar nichos específicos a gestionar más de 2 billones de dólares en activos bajo gestión a escala global, con una trayectoria de crecimiento que aún tiene recorrido. Este desarrollo representa un cambio generacional en la financiación de la economía y está creando oportunidades de M&A singulares, al desplazar cuota de mercado de los bancos tradicionales y ofrecer nuevas estructuras de financiación.
El private credit ganó relevancia tras la crisis financiera de 2008, al cubrir el vacío que dejaron los bancos al reducir su exposición crediticia. Inicialmente centrado en préstamos directos respaldados por patrocinadores, el segmento se ha diversificado hacia estrategias que abarcan mercados minoristas, corporativos y estructurados. Los retornos totales del private credit han superado a los de la banca tradicional, en parte porque estos fondos no están sujetos a los mismos requisitos de capital ni a idénticas restricciones regulatorias, aunque la supervisión sigue evolucionando. Como resultado, los bancos ven a estos fondos tanto como competidores como socios potenciales en determinadas operaciones.
Cómo el private credit está redefiniendo el M&A
La influencia del private credit en el M&A se manifiesta en varios frentes. En primer lugar, el número de prestamistas directos que financian operaciones en el mid-market y en compañías de gran capitalización continúa creciendo, lo que respalda la expansión del M&A en múltiples sectores. Los fondos de crédito también innovan mediante soluciones de financiación a medida, como equity preferente y estructuras híbridas, dirigidas a grandes corporaciones que antes dependían casi exclusivamente de los mercados públicos o de la banca relacional.
En segundo lugar, los propios fondos de crédito se han convertido en objetivos de adquisición para grandes gestoras de activos y firmas de capital privado que buscan reforzar sus capacidades de originación y ampliar sus plataformas de crédito. Ejemplos recientes son la compra de la gestora europea Apera Asset Management por Franklin Templeton, o la oferta de Brookfield para adquirir el 26 % restante de Oaktree anunciado en octubre de 2025. Esta tendencia responde al interés por demostrar estrategias multiactivo y aprovechar sinergias en originación, estructuración y distribución.
En tercer lugar, las aseguradoras han incrementado de forma notable sus asignaciones a fondos de crédito, o bien optan por crear o adquirir sus propias capacidades de gestión de crédito para gestionar directamente sus balances y captar capital de terceros. La adquisición de CQS por Manulife Investment Management y la compra del 77 % de MGG Investment Group por parte de Generali Investments, a través de su filial Conning & Company, ejemplifican este movimiento.
Por último, se observa una colaboración creciente entre bancos y fondos de crédito para ofrecer soluciones de financiación estructurada a clientes corporativos. Acuerdos como el de Citigroup y Carlyle Group para compartir inteligencia de mercado y explorar co-inversiones, o la alianza entre UBS y General Atlantic centrada en oportunidades de private credit, muestran cómo la cooperación puede acelerar el acceso al mercado y diversificar las fuentes de financiación.
Decisiones estratégicas ante la convergencia sectorial
La convergencia entre banca, seguros y gestión de activos impulsada por el private credit obliga a las entidades a tomar decisiones estratégicas claras sobre su posicionamiento. Bancos, aseguradoras y gestoras deben definir si quieren competir directamente en la originación de crédito privado, asociarse con fondos especializados, adquirir capacidades de gestión de crédito o centrarse en roles de estructuración y distribución. Estas elecciones determinarán su capacidad para defender y ampliar cuota de mercado, así como para capturar valor en un ecosistema financiero cada vez más interconectado.
Para los profesionales que deseen liderar este tipo de procesos de transformación, resulta clave comprender la intersección entre estrategia corporativa, finanzas, regulación y tecnología. Programas como la Maestría en Dirección Estratégica en la que FUNIBER ofrece becas, proporcionan una base sólida para analizar operaciones de M&A complejas, diseñar estrategias de crecimiento inorgánico y gestionar la integración de negocios en un entorno marcado por el auge del private credit y la rápida evolución de los servicios financieros.
