Cómo cambia el salto vertical según la instrucción que recibe el deportista

El salto con contramovimiento, mucho más que “saltar alto”

El salto con contramovimiento (CMJ) es una de las pruebas más utilizadas en fuerza y acondicionamiento para valorar la potencia de tren inferior, monitorizar la fatiga y seguir la evolución del entrenamiento en deportistas. A diferencia del salto desde posición estática, el CMJ incluye una fase de descenso rápido que permite aprovechar el ciclo de estiramiento‑acortamiento, mejorar la reutilización de energía elástica y aumentar la tasa de desarrollo de fuerza. Por ello suele generar mayor altura de salto y potencia mecánica.

Más allá de los aspectos puramente musculares, el CMJ también es una ventana a la coordinación neuromuscular del atleta. El análisis detallado de sus fases a través de plataformas de fuerza, sistemas de captura de movimiento o unidades inerciales permite evaluar cómo el deportista produce y controla la fuerza, y cómo se adapta a diferentes demandas del entrenamiento o al regreso tras una lesión.

El papel clave de las instrucciones y la meta del movimiento

Aunque a menudo se da por hecho que “saltar lo mejor posible” es una indicación suficiente, la literatura en aprendizaje motor sugiere lo contrario. Cambios sutiles en las instrucciones verbales pueden modificar de forma importante la estrategia de movimiento y, por tanto, las variables de rendimiento. Estudios previos ya habían mostrado que decir a los participantes que “maximicen la altura” o que hagan una “extensión explosiva de piernas” produce patrones distintos de profundidad de contramovimiento, fuerza y potencia, incluso cuando el ejercicio es el mismo.

Un trabajo reciente publicado en Scientific Reports analizó estas diferencias en un contexto mucho más exigente: 56 deportistas altamente entrenados y de élite de atletismo, fútbol y fútbol sala. Todos estaban familiarizados con el CMJ y competían a nivel nacional e internacional. El objetivo fue comprobar cómo cambiaba su rendimiento cuando se les pedía explícitamente “saltar lo más alto posible” frente a “saltar lo más rápido posible”, y si estas respuestas diferían según el deporte.

Dos metas, dos saltos: alto vs. rápido

En el estudio se compararon dos consignas claras: CMJh (“jump as high as possible”) y CMJf (“jump as fast as possible”). Los saltos se registraron con una unidad inercial colocada en la zona lumbar, validada previamente frente a sistemas de referencia, lo que permitió obtener variables de rendimiento y estrategia de salto como altura alcanzada, tiempo de contracción, potencia propulsiva media relativa, desplazamiento propulsivo, velocidad de contramovimiento y un índice de fuerza reactiva modificado (RSIMOD).

Los resultados mostraron que la meta del movimiento modificó de forma sistemática todas las variables analizadas. Bajo la instrucción de “saltar rápido” los deportistas produjeron mayor potencia propulsiva media normalizada al peso corporal y mayores valores de RSIMOD, indicadores relacionados con la capacidad para generar fuerza en poco tiempo. Sin embargo, esta mayor explosividad se logró a costa de reducir la altura alcanzada, el tiempo de contracción, el desplazamiento propulsivo y la velocidad del descenso. Cuando la consigna fue “saltar alto”, los atletas tendieron a realizar un contramovimiento más profundo y prolongado, favoreciendo una mayor velocidad de despegue y, por tanto, mayor altura, pero con un coste temporal más elevado.

Diferencias entre atletismo, fútbol y fútbol sala

Además del efecto general de las instrucciones, el estudio detectó diferencias relevantes entre deportes. Los atletas de pista y campo (velocistas y saltadores) presentaron de forma consistente valores superiores de RSIMOD respecto a futbolistas y jugadores de fútbol sala, tanto con el objetivo de saltar alto como con el de saltar rápido. También mostraron mayor potencia propulsiva y tiempos de contracción más cortos en comparación con el fútbol, lo que sugiere un perfil neuromuscular especialmente eficiente para acciones rápidas de alta intensidad.

En el caso de la velocidad de contramovimiento se observó una interacción interesante entre deporte y objetivo. Atletismo y fútbol aumentaron claramente la velocidad descendente cuando la instrucción fue “saltar lo más alto posible”, mientras que en fútbol sala la velocidad de bajada se mantuvo prácticamente igual con ambas consignas. Esto podría reflejar que los jugadores de fútbol sala, acostumbrados a acciones muy explosivas y frecuentes cambios de dirección en espacios reducidos, ajustan menos la profundidad y velocidad del contramovimiento cuando cambia la meta del salto, aunque esta interpretación requiere más investigación.

Llama la atención que, pese a todas estas diferencias, la altura de salto no varió de forma significativa entre deportes de manera global. Lo que cambia es la forma en que cada deportista “construye” ese salto, los tiempos que emplea y la cantidad de potencia que genera en la fase propulsiva.

Implicaciones prácticas para el control del entrenamiento

Desde el punto de vista aplicado, estos hallazgos refuerzan la idea de que el CMJ no es una prueba neutra, sino muy sensible al modo en que se formula la tarea. Si se quiere monitorizar de forma fiable la evolución del deportista, las instrucciones deben ser claras, específicas y, sobre todo, consistentes a lo largo del tiempo. No es lo mismo utilizar el CMJ para valorar la capacidad de generar altura que para centrarse en la rapidez de aplicación de fuerza.

En la práctica, indicar “salta lo más alto posible” tenderá a favorecer una mayor profundidad y tiempo de acción, útil cuando interesa maximizar el impulso total. En cambio, “salta lo más rápido posible” prioriza la reducción del tiempo de contacto y la mejora de índices como el RSIMOD, más cercanos a acciones reactivas típicas de muchos deportes. Elegir una u otra consigna sin tener en cuenta el objetivo del test puede llevar a interpretaciones erróneas al comparar mediciones o entre deportistas de distintas especialidades.

Formación avanzada para integrar ciencia y práctica deportiva

Comprender cómo factores aparentemente simples, como una instrucción verbal, modifican de manera tan marcada la mecánica del salto resulta clave para diseñar baterías de evaluación válidas, interpretar datos de rendimiento y planificar intervenciones específicas en diferentes disciplinas deportivas. Esta capacidad de integrar evidencia científica, análisis de datos y contexto de entrenamiento es precisamente uno de los ejes formativos de la Maestría en Rendimiento Deportivo que promueve FUNIBER, orientada a profesionales que desean profundizar en la evaluación avanzada del rendimiento, el diseño de programas de fuerza y acondicionamiento y la aplicación rigurosa de la investigación al día a día del deporte de alto nivel.

Fuente del texto: Adaptado del artículo “Effect of movement goal on countermovement jump performance in athletes across different sports” (Scientific Reports, 2026), de Pompa D. et al., bajo licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International.