¿Qué es la economía de carrera y por qué importa?
La economía de carrera se define como el consumo de oxígeno en estado estable al correr a una velocidad determinada. En términos prácticos, dos corredores que se desplazan a la misma velocidad pueden diferir en la cantidad de oxígeno que necesitan: quien consume menos oxígeno tiene mejor economía de carrera y puede sostener el esfuerzo durante más tiempo antes de fatigarse. Diversos estudios han mostrado que la economía de carrera explica buena parte del rendimiento en corredores de media distancia y en hombres físicamente activos, lo que la convierte en un indicador clave del desempeño en pruebas de resistencia.
Además de su relación con el rendimiento, la economía de carrera se asocia de forma negativa con la fatiga física y muscular. Cuando la economía es pobre, el organismo se fatiga antes, lo que puede aumentar el riesgo de lesiones, especialmente en grupos musculares muy solicitados durante la carrera, como los isquiotibiales. Comprender qué factores musculares influyen en esta economía permite no solo optimizar el rendimiento, sino también diseñar estrategias de prevención de lesiones en deportistas.
El papel de los isquiotibiales en la carrera
El grupo muscular de los isquiotibiales está formado por el bíceps femoral, el semitendinoso y el semimembranoso. A nivel de volumen muscular, el bíceps femoral representa aproximadamente el 40% del área de sección transversal del conjunto de isquiotibiales, el semimembranoso alrededor del 35% y el semitendinoso cerca del 25%. Dentro del propio bíceps femoral se distinguen dos porciones: la cabeza larga y la cabeza corta. La cabeza larga supone cerca del 67% del volumen del bíceps femoral y aproximadamente el 27% del volumen total de los isquiotibiales, lo que subraya su relevancia estructural.
Durante la fase final del ciclo de zancada, especialmente en el balanceo tardío, la cabeza larga del bíceps femoral cumple una función estabilizadora importante de la articulación de la rodilla y del propio grupo isquiotibial. Esta función estabilizadora, sumada a su tamaño y a sus características musculotendinosas, sugiere que podría desempeñar un papel específico en la eficiencia del gesto de carrera.
Estudio reciente: tamaño del bíceps femoral y consumo de oxígeno
Un estudio transversal realizado en 23 corredores recreativos varones analizó la relación entre diferentes características de los isquiotibiales y la economía de carrera medida como VO₂ neto de carrera a una velocidad de 11,3 km/h. Mediante resonancia magnética se evaluó el área de sección transversal máxima de la cabeza larga del bíceps femoral, la cabeza corta del bíceps femoral, el semitendinoso y el semimembranoso. Además, se valoró la potenciación del ciclo estiramiento-acortamiento mediante un ejercicio de lanzamiento en prensa de piernas.
Los resultados mostraron una correlación significativa entre el área de sección transversal máxima de la cabeza larga del bíceps femoral y el VO₂ neto de carrera transformado logarítmicamente. Esta relación fue negativa, lo que indica que un mayor tamaño de la cabeza larga del bíceps femoral se asoció con un menor consumo de oxígeno a la misma velocidad, es decir, con una mejor economía de carrera. En el modelo de regresión múltiple, el área de esta porción del músculo predijo el VO₂ neto de carrera, mientras que la potenciación del ciclo estiramiento-acortamiento no mostró capacidad predictiva en esta muestra.
En contraste, no se encontraron relaciones significativas entre la economía de carrera y el tamaño de la cabeza corta del bíceps femoral, del semitendinoso ni del semimembranoso. Estos hallazgos aportan una primera evidencia de que, dentro del grupo isquiotibial, la cabeza larga del bíceps femoral tiene un papel especialmente relevante para la eficiencia de la carrera en corredores recreativos masculinos.
Posibles explicaciones fisiológicas y biomecánicas
Aunque el estudio no analiza directamente la composición de fibras musculares, los autores plantean que la importancia de la cabeza larga del bíceps femoral podría relacionarse con una activación preferente de fibras de contracción lenta, más eficientes desde el punto de vista bioquímico. Las fibras tipo I presentan una mayor densidad mitocondrial y mejor eficiencia en el uso del oxígeno, lo que favorece una menor demanda energética para un mismo trabajo mecánico.
Por otro lado, la relación músculo-tendón varía entre los distintos músculos isquiotibiales. En la cabeza larga del bíceps femoral, la unidad musculotendinosa está compuesta aproximadamente por un 75% de músculo y un 25% de tendón. En cambio, el semitendinoso y el semimembranoso presentan una proporción relativamente mayor de tendón. Estas diferencias pueden influir en la capacidad de generar fuerza, almacenar y liberar energía elástica y, en última instancia, en la economía de carrera, aunque el trabajo analizado no profundiza en estos mecanismos de forma experimental.
Además de la arquitectura musculotendinosa, otros factores biomecánicos y fisiológicos mencionados en la literatura, como la longitud y el grosor del tendón, la fuerza muscular, la eficiencia de las bombas de transporte iónico, la actividad de la miosina ATPasa y la eficiencia de la respiración mitocondrial, pueden intervenir en la economía de carrera. Sin embargo, con los datos disponibles no es posible precisar cuánto contribuye cada uno de estos factores en la relación observada con el bíceps femoral.
Implicaciones para el entrenamiento y la prevención de lesiones
Los resultados del estudio sugieren que el desarrollo específico de la cabeza larga del bíceps femoral podría ser una vía de intervención para mejorar la economía de carrera en corredores recreativos varones. Aunque el trabajo no propone protocolos concretos de entrenamiento, la evidencia apunta a la necesidad de diseñar programas que consideren no solo la fuerza global de los isquiotibiales, sino también la contribución diferencial de cada músculo dentro del grupo.
Dado que la fatiga muscular se ha vinculado con un mayor riesgo de lesiones de isquiotibiales y que la economía de carrera se relaciona negativamente con dicha fatiga, optimizar la eficiencia del bíceps femoral podría tener un doble beneficio: mejorar el rendimiento y contribuir a la salud musculoesquelética del deportista. Para profesionales del ejercicio, fisioterapeutas y especialistas en ciencias del deporte, formarse en programas académicos que integren fisiología del ejercicio, biomecánica y diseño de entrenamientos basados en evidencia resulta esencial. En este sentido, la Maestría en Nutrición, Actividad Física y Deporte que ofrece FUNIBER proporciona una base sólida para interpretar estudios como este y trasladar sus hallazgos a intervenciones prácticas y seguras en el ámbito del rendimiento y la salud.
Fuente: Yaddanapudi S, Singh H, McCarthy JP, Newcomer BR, Hunter GR. Size of Biceps Femoris Long Head Muscle Is Related to Running Economy in Male Recreational Runners. Sports. 2025;13(11):403. Disponible en: https://www.mdpi.com/2075-4663/13/11/403
